Alguien te ha pedido que oficies su boda civil. O te toca escribir vuestra propia ceremonia y la hoja sigue en blanco a seis semanas de la fecha.
Lo que encuentras buscando son listas de partes: bienvenida, lecturas, votos, anillos. Te dicen qué va, pero no qué se dice. Y la única parte que tiene palabras obligatorias, la que manda la ley, es justo la que casi todo el mundo cuenta de memoria y mal.
Esta página te da tres cosas en orden. Primero, la decisión que va antes de escribir una línea: si tu ceremonia casa legalmente o es simbólica. Después, las palabras exactas que exige el Código Civil, copiadas del texto que publica el BOE. Y por último, el guion entero, bloque a bloque, con huecos para los nombres y los minutos que ocupa cada parte.
Antes de escribir nada: ¿ceremonia legal o simbólica?
La respuesta corta: solo una persona autorizada puede casarte. Todo lo demás lo puede llevar quien tú quieras.
Quién está autorizado no es opinable. El artículo 51.2 del Código Civil, en su texto consolidado, dice que «será competente para celebrar el matrimonio» el «Alcalde del municipio donde se celebre el matrimonio o concejal en quien éste delegue», el «Secretario judicial o Notario libremente elegido por ambos contrayentes que sea competente en el lugar de celebración» y el funcionario diplomático o consular si te casas en el extranjero. La Ley 20/2011 del Registro Civil, en su artículo 58.1, repite la lista con la denominación actual: alcalde o concejal, «letrado o letrada de la Administración de Justicia, notario o notaria».
Fíjate en lo que no está. El juez de paz, que todavía aparece en alguna guía, no figura en la lista vigente. Y un amigo, por bien que hable, tampoco.
La consecuencia está escrita en el artículo 73: es nulo el matrimonio que se contraiga «sin la intervención del Alcalde o Concejal, letrado o letrada de la Administración de Justicia, notario o notaria, o personal funcionario ante quien deba celebrarse, o sin la de los testigos». Una ceremonia laica o simbólica, la que dirige un amigo en una finca, puede ser la parte más emocionante del día, pero por sí sola no te casa.
Con eso claro, hay tres formas de montarlo:
Te casa el alcalde, un concejal o un notario, en el ayuntamiento, en la notaría o en el lugar que te autoricen. Es una sola ceremonia y tiene efectos legales. Puedes pedir que un amigo lea algo o que cuente vuestra historia antes de la parte legal, pero el guion lo marca quien oficia.
Te casas legalmente en el ayuntamiento, el juzgado o la notaría con dos testigos, en un acto corto que puede ser entre semana. El día de la boda, un amigo o un maestro de ceremonias dirige la ceremonia completa. Es la opción más habitual cuando se quiere a alguien cercano oficiando.
Algunos ayuntamientos celebran bodas fuera del consistorio y algunas notarías aceptan ir al lugar. No es un derecho ni pasa en todos los municipios, así que pregúntalo antes de reservar nada. Si sale, puedes combinar la parte legal con tu propio guion en el mismo acto.
El expediente matrimonial, el papeleo que acredita que la pareja puede casarse, es un trámite aparte que va antes de cualquiera de las tres opciones y no cambia lo que se dice el día de la boda. Lo que sí cambia según la puerta que elijas es la tasa: lo tienes desglosado en cuánto cuesta casarse por lo civil.
Las palabras que exige la ley
Aquí no hay creatividad posible, y es una buena noticia: son pocas líneas y están escritas.
El artículo 58 del Código Civil describe el acto entero en una frase. En su redacción vigente desde el 3 de abril de 2025, dice así:
El Alcalde, Concejal, letrado o letrada de la Administración de Justicia, notario o notaria, o personal funcionario, después de leídos los artículos 66, 67 y 68, preguntará a cada uno de los contrayentes si consiente en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contrae en dicho acto y, respondiendo ambos afirmativamente, declarará que los mismos quedan unidos en matrimonio y extenderá el acta o autorizará la escritura correspondiente.
Traducido a pasos: se leen tres artículos, se pregunta a cada uno por separado, los dos dicen que sí, quien oficia declara casada a la pareja y se firma. Los tres artículos que se leen son estos, tal cual:
Artículo 66. Los cónyuges son iguales en derechos y deberes.
Artículo 67. Los cónyuges deben respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia.
Artículo 68. Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Deberán, además, compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y otras personas dependientes a su cargo.
Y la firma tiene su propio artículo, el 62: el acta o escritura «será firmada por aquél ante quien se celebre, los contrayentes y dos testigos». Quién puede ser testigo y qué tiene que llevar está en quién es quién en el cortejo. Lo que esos artículos no dicen es de quién será lo que gane cada uno desde ese día, y eso depende de casarse en gananciales o no.
La estructura de la ceremonia en diez pasos
Una ceremonia civil completa dura entre veinte y veinticinco minutos. Más de treinta y los invitados de pie empiezan a mirar el reloj. Este es el orden que siguen casi todas, con el tiempo que ocupa cada bloque:
- 1 Entrada de los novios
2 minutos. Los invitados ya están sentados.
- 2 Bienvenida
2 minutos. Quien oficia se presenta y abre.
- 3 Quiénes son estos dos
4 minutos. La historia de la pareja.
- 4 Una o dos lecturas
4 minutos en total. Amigos o familia.
- 5 Lectura de los artículos 66, 67 y 68
1 minuto.
- 6 Votos
3 minutos. Si los hay.
- 7 Consentimiento
1 minuto. Las dos preguntas y los dos síes.
- 8 Anillos
2 minutos.
- 9 Declaración y beso
1 minuto.
- 10 Firmas y salida
3 minutos. Con música.
Suma veintitrés minutos. Si vas justo de tiempo, lo que se recorta son las lecturas y la historia, nunca el consentimiento. Quién entra con quién y a qué lado se coloca cada uno es protocolo, no guion, y está en el orden de entrada y quién va a cada lado. La hora a la que conviene empezar, según la luz y el cóctel, la tienes en el horario del día hora por hora.
El guion completo, bloque a bloque
Lo que sigue es el texto para leer en voz alta. Los corchetes son huecos: cámbialos por nombres, fechas y detalles. Está escrito para que lo lea un amigo o una amiga, en un registro cercano. Si oficia un concejal o un notario, lo normal es que traiga su propio texto para la parte legal y que tú le pases el resto.
Descargable
Llévate el guion con vuestros nombres
Escribe los nombres y descarga los diez bloques para editarlos en tu ordenador o imprimirlos. Los demás huecos se quedan entre corchetes.
1. Bienvenida
Corta. Sirve para que la gente se calle, sepa quién eres y entienda que empieza.
Buenas tardes a todos. Me llamo [tu nombre] y soy [amigo de Marta desde el instituto / hermana de Javier]. Hoy me toca a mí, y os prometo que me lo he preparado.
Estamos aquí porque [Marta] y [Javier] han decidido casarse, y han querido hacerlo delante de las personas que han estado con ellos todos estos años. Así que antes de nada, gracias por venir. Algunos habéis cruzado medio país para estar en esta silla.
Apagad el móvil, o por lo menos el sonido. Las fotos, luego.
2. Quiénes son estos dos
Es el bloque que la gente recuerda. Tres o cuatro minutos, no más: una anécdota buena vale más que diez fechas.
[Marta] y [Javier] se conocieron en [lugar] en [año]. Según [Marta], fue [versión de ella]. Según [Javier], fue [versión de él]. Os dejo decidir a quién creéis.
Desde entonces han pasado [número] años, [número] pisos y [un perro, una mudanza a Valencia, un máster que casi acaba con los dos]. Lo que he visto yo desde fuera es esto: [un detalle concreto que los describa como pareja, una frase que se dicen, algo que hacen siempre].
Y un día, en [lugar], [Javier / Marta] se lo pidió. [Cómo fue, en dos líneas.]
3. Las lecturas
Tu papel aquí es presentar a quien lee y apartarte. Una o dos lecturas bastan. Pide a cada lector que ensaye con el texto impreso y que no pase de dos minutos.
Ahora le cedo la palabra a [nombre], [su relación con la pareja], que ha elegido un texto para ellos.
Y al terminar:
Gracias, [nombre].
4. Los artículos del Código Civil
Si oficia la autoridad, este bloque lo hace ella. Si la ceremonia es simbólica y la firma ya está hecha, puedes leerlos tú, avisando de lo que son:
Hay una parte de esta ceremonia que no hemos escrito nosotros. Es la que se lee en todas las bodas civiles de España, y [Marta] y [Javier] han querido que suene también hoy. Son tres artículos del Código Civil.
El artículo 66 dice: «Los cónyuges son iguales en derechos y deberes».
El artículo 67 dice: «Los cónyuges deben respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia».
Y el artículo 68 dice: «Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Deberán, además, compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y otras personas dependientes a su cargo».
Por si alguien tenía dudas, lo de las tareas de casa viene en la ley.
La última línea es opcional. Funciona en casi todas las bodas y es la única broma que se permite en este bloque.
5. Los votos
Si la pareja lee votos propios, tu trabajo es darles paso. Qué escribir en ellos es otro tema y no cabe aquí. Lo único que te toca es acordar con ellos, antes, quién lee primero.
[Marta] y [Javier] han escrito algo para decirse. No lo he leído, así que me entero a la vez que vosotros.
[Javier], cuando quieras.
6. El consentimiento
Es el centro de la ceremonia. Pide a los novios que se miren y a los testigos que se pongan de pie si así lo habéis decidido.
Si oficia la autoridad, la pregunta sigue el artículo 58 palabra por palabra. En el orden del acto que publica el Ayuntamiento de Cartagena, el concejal pregunta a cada contrayente si consiente en contraer matrimonio con el otro «y efectivamente lo contrae en este acto». Esta es la versión en tuteo, útil si quien oficia te deja preparar el texto y para que la pareja sepa qué va a oír:
[Marta], ¿consientes en contraer matrimonio con [Javier] y efectivamente lo contraes en este acto?
[Javier], ¿consientes en contraer matrimonio con [Marta] y efectivamente lo contraes en este acto?
Si la ceremonia es simbólica, no hace falta imitar la fórmula legal. Mejor una pregunta tuya, clara y que se conteste con una sola palabra:
[Marta], ¿quieres compartir tu vida con [Javier], en lo fácil y en lo difícil, y elegirle cada día?
[Javier], ¿quieres compartir tu vida con [Marta], en lo fácil y en lo difícil, y elegirla cada día?
Espera al «sí, quiero» entero antes de seguir. Si alguien del público aplaude a destiempo, deja que pase.
7. Los anillos
Antes de la ceremonia, confirma quién lleva los anillos y en qué bolsillo. Es la pregunta que más veces se queda sin respuesta.
[Nombre de quien los lleva], los anillos, por favor.
[Javier], pon el anillo a [Marta] y repite conmigo: «[Marta], te doy este anillo como señal de lo que hoy te prometo».
[Marta], pon el anillo a [Javier] y repite conmigo: «[Javier], te doy este anillo como señal de lo que hoy te prometo».
Frases cortas para repetir. Nadie recuerda una línea de veinte palabras con cien personas mirando.
Las arras no forman parte de la ceremonia civil, pero si la pareja quiere incluirlas, van justo después, con una frase parecida. Si hay un ritual simbólico, como el de la arena o el de las velas, es el momento, y no debería pasar de dos minutos.
8. La declaración
Si oficia la autoridad, dirá la fórmula del artículo 58. En el texto de Cartagena es: «declaro a [Marta] y a [Javier] unidos en matrimonio a todos los efectos legales».
Si la ceremonia es simbólica, no declares a nadie casado ante la ley, porque no puedes. Di lo que es verdad:
Con lo que firmasteis el [fecha] en [lugar] y con lo que acabáis de decir delante de todos nosotros, ya no queda nada por hacer. Podéis besaros.
Si la firma legal va después de la boda, cambia la primera frase:
Con lo que vais a firmar el [fecha] en [lugar] y con lo que acabáis de decir delante de todos nosotros, lo importante ya está hecho. Podéis besaros.
9. Las firmas
Con autoridad, se firma el acta: quien oficia, los dos contrayentes y los dos testigos. Tu único trabajo es llamarlos. De esa acta, una vez inscrita en el Registro Civil, sale el certificado de matrimonio que la pareja pedirá después.
Ahora pido a [testigo 1] y a [testigo 2] que se acerquen a firmar con los novios.
En una ceremonia simbólica, muchas parejas firman un pergamino o un libro de firmas de recuerdo. Queda bien en las fotos y no tiene valor legal, así que no lo llames acta.
10. Cierre y salida
Última intervención, treinta segundos, y a la música.
Aquí termina la ceremonia. Os pido un aplauso para [Marta] y [Javier], que salen ahora por el pasillo. Los demás, detrás. El cóctel está [donde sea].
Luego calla y aparta el micro. La canción de salida la elige la pareja; lo único que tienes que saber es en qué momento arranca, y avisarlo a quien pone la música.
Si te toca oficiar: siete reglas
Oficiar una boda no es dar un discurso. Es llevar a cien personas de la entrada a la firma sin que nadie se pierda. Esto es lo que funciona:
- Imprime el guion en letra grande. Cuerpo 16 como mínimo, a doble espacio y en una carpeta, no en el móvil. El móvil se bloquea, se queda sin batería o se ilumina con un WhatsApp.
- Léelo en voz alta dos veces con un cronómetro. Lo que en silencio son tres minutos, en voz alta y con nervios son cinco.
- Pregunta cómo se pronuncian los nombres completos. Sobre todo los segundos apellidos y los nombres de otros idiomas.
- Pide un micrófono. Al aire libre, sin micro, la tercera fila no oye nada. Pruébalo antes de que entre nadie.
- Nada de bromas que solo entienden cuatro. Si hay que explicar el chiste, sobra. La abuela también está escuchando.
- Deja claro quién lleva los anillos y dónde se firma. Son los dos momentos en que una ceremonia se queda parada.
- No te lo inventes el día. Si algo sale distinto, sigue el papel. La gente no se da cuenta de un error; se da cuenta de un silencio de veinte segundos.
Tres versiones: corta, con humor, con niños
La versión corta, de doce minutos. Quédate con la bienvenida, los artículos, el consentimiento, los anillos, la declaración y la salida. Es la buena opción para una boda pequeña en el ayuntamiento o para una ceremonia al sol de agosto.
La versión con humor. El sitio del humor es el bloque de la historia y, como mucho, la línea final de los artículos. El consentimiento y los anillos se hacen en serio, aunque el resto de la boda sea una fiesta. Una ceremonia divertida no es la que tiene más chistes, es la que tiene uno bueno en el sitio correcto.
La versión con hijos. Si la pareja ya tiene hijos, dales un papel concreto: llevar los anillos, leer una frase escrita por ellos o entrar con uno de los dos. Una línea en el bloque de la historia basta para nombrarlos:
Y desde hace [número] años son también los padres de [nombre], que hoy tiene un trabajo importante: los anillos.
El programa para tus invitados
El guion es para quien oficia. Tus invitados solo necesitan saber tres cosas: a qué hora empieza, dónde y qué viene después.
Ese es el trabajo de la web de boda. Las plantillas de alboda traen una sección de programa del día en la que escribes una línea por momento, con su hora: la ceremonia, el cóctel, la cena, la barra. El resto de la web lleva las ubicaciones con el mapa, el alojamiento, la lista de regalos y la confirmación de asistencia. Una página cuesta 29 € y la versión multipágina, 49 €, en pago único.
Y en la ceremonia, las mejores fotos no las hace el fotógrafo: las hacen los invitados de la segunda fila, con el móvil. Para que no acaben en doce grupos de WhatsApp, el álbum de boda por QR de alboda funciona con un cartel en la entrada: los invitados escanean el código, suben fotos y vídeos desde el navegador, sin instalar ninguna aplicación. El plan Esencial cuesta 29 € y el Premium 49 €, un solo pago.
Preguntas frecuentes
¿Qué se dice en una ceremonia civil?
La parte obligatoria es corta: quien oficia lee los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil, pregunta a cada contrayente si consiente en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contrae en ese acto, y cuando los dos dicen que sí los declara unidos en matrimonio. Después firman el acta quien oficia, la pareja y dos testigos. Todo lo demás, la bienvenida, la historia, las lecturas y los votos, lo decide la pareja.
¿Qué palabras se dicen cuando te casas por el civil?
Las que fija el artículo 58 del Código Civil. La pregunta a cada uno es si consiente en contraer matrimonio con el otro y si efectivamente lo contrae en este acto, y la respuesta es sí. En el orden del acto que publica el Ayuntamiento de Cartagena, la declaración final es «declaro a [nombre] y a [nombre] unidos en matrimonio a todos los efectos legales».
¿Puede casarnos un amigo por lo civil?
Legalmente, no. El artículo 51 del Código Civil y el 58 de la Ley del Registro Civil solo autorizan al alcalde o al concejal en quien delegue, al letrado de la Administración de Justicia, al notario y al funcionario consular en el extranjero. Un amigo puede dirigir una ceremonia simbólica completa, pero la firma legal tiene que hacerse aparte, antes o después, ante una de esas personas y con dos testigos.
¿Qué es una ceremonia laica?
Es una ceremonia sin rito religioso y, en el uso habitual, sin la autoridad civil: la dirige un amigo, un familiar o un maestro de ceremonias, con el guion que elige la pareja. Por sí sola no tiene efectos legales. Casi siempre se combina con una firma en el ayuntamiento, el juzgado o la notaría, unos días antes o después.
¿Cuánto dura una ceremonia civil?
Entre veinte y veinticinco minutos con lecturas, historia y votos. La parte legal sola, sin nada más, es mucho más corta. Si pasa de media hora, lo que sobra casi siempre está en las lecturas o en la historia de la pareja.
¿Qué tipo de texto se suele leer en una boda civil?
Además de los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil, que se leen siempre, lo habitual son una o dos lecturas a cargo de amigos o familia: un fragmento de un libro, un poema o un texto escrito para la pareja, de no más de dos minutos cada uno. Muchas parejas añaden sus propios votos.
Fact-check: las fuentes citadas en esta página se consultaron el 23 de septiembre de 2026. El texto de los artículos 51, 58, 62, 66, 67, 68 y 73 del Código Civil y del artículo 58 de la Ley 20/2011 procede de los textos consolidados que publica el BOE. El ejemplo de fórmula de consentimiento y de declaración procede del orden del acto de boda civil publicado por el Ayuntamiento de Cartagena. La estructura habitual de la ceremonia simbólica se contrastó con las guías de uauu y de la finca Albadía.