El fotógrafo te da 400 fotos. Los invitados tienen 2.000 que no verás.
Se quedan en el móvil de la prima, del tío y de la abuela. Y ahí mueren.
Las 2.400 fotos en un mismo álbum, vuestro.
Todas las fotos de todos los invitados. Sin que se pierdan en sus móviles. Vosotros las recibís a la mañana siguiente.