El número de cuenta es lo fácil. Son veinticuatro caracteres, los copias del móvil y ya está.
Lo difícil es la línea que va encima. La que decide si tus invitados leen una sugerencia o una factura.
Aquí tienes las cuatro formas de hacerlo llegar, trece textos listos para copiar, lo que conviene no escribir, y las dos cosas técnicas que casi nadie explica: qué cambia entre Bizum y una transferencia, y quién acaba viendo ese IBAN.
Dónde se pone el número de cuenta
Hay cuatro sitios posibles. La regla es elegir uno.
| Dónde | Cómo funciona | Cuándo encaja |
|---|---|---|
| En la invitación | Una línea al final, separada del bloque de datos | Invitación digital, donde el texto se puede corregir después |
| En la web de boda | Una sección propia, con el IBAN y el Bizum | Cuando ya tienes web y la invitación solo lleva el enlace |
| En una tarjeta aparte | Una tarjetita dentro del sobre, a juego con la invitación | Invitación en papel, donde la cara principal no se toca |
| Que lo diga la familia | Padres, hermanos o testigos responden cuando alguien pregunta | Bodas pequeñas, o si escribirlo te incomoda |
Poner el IBAN en la invitación, repetirlo en la web y mandarlo además por WhatsApp convierte una sugerencia en una campaña de cobro. LucíaSeCasa lo dice sin rodeos en su guía sobre el tema: “no hace falta repartirlo por todos los medios en la web, en la invitación, pasarlo por WhatsApp… Con un único soporte bien planteado es suficiente” (luciasecasa.com, consultado el 17 de septiembre de 2026).
Si va en la invitación, va al final y separado. Nunca en la cara principal, junto a la fecha y el lugar. Es la misma regla que aplica a cualquier dato opcional de una invitación, y la tienes desarrollada en la guía de textos para invitaciones de boda.
- Un único soporte la invitación, la web de boda, una tarjeta aparte o que lo diga la familia
- El invitado copia el número en lugar de teclearlo desde una foto
- Bizum o transferencia los mayores harán transferencia; los de treinta, Bizum
- Llega con el nombre puesto y el sobre sigue existiendo: anota quién trae qué
Si va en una tarjeta aparte, es la opción más discreta de todas: quien no quiera mirarla, no la mira. Es también la que más se busca, y por eso hay imprentas enteras dedicadas a ella. Lleva solo cuatro cosas: una frase corta, el IBAN, el nombre del titular y nada más.
Si va en la web de boda, gana en una cosa concreta: el invitado copia el número en lugar de teclearlo desde una foto. Un dígito mal copiado en un IBAN significa una transferencia devuelta y una conversación incómoda.
13 textos para pedir el número de cuenta
Copia el que encaje con vosotros y cambia los nombres. Todos funcionan igual en papel, en la invitación digital o en la web.
Trece textos, por tono
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Si deseáis obsequiarnos, podéis hacerlo en la siguiente cuenta: ES00 0000 0000 0000 0000 0000
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Vuestra compañía es lo que nos importa. Para quien quiera acompañarnos también en lo que viene, dejamos aquí nuestros datos: ES00 0000 0000 0000 0000 0000
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Agradecemos de antemano cualquier detalle. Para quien lo prefiera, esta es nuestra cuenta: ES00 0000 0000 0000 0000 0000
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No esperamos nada, pero si os apetece echarnos una mano con lo que viene después, aquí os lo dejamos fácil.
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Venid, comed, bailad. Y si además queréis sumaros a nuestro siguiente plan, este es el número de cuenta.
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Lo único que necesitamos es que estéis. Si queréis hacer algo más, aquí tenéis dónde.
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Tu presencia es nuestro mejor regalo. Pero si además quieres echarnos un cable con la hipoteca, aquí está el IBAN.
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Aceptamos abrazos, baile hasta las seis y transferencias bancarias. Por este orden.
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La tostadora ya la tenemos. La cuenta, por si acaso, es esta.
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Nos vamos lejos y volvemos con fotos. Si queréis viajar un poco con nosotros, esta es la hucha.
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Estamos ahorrando para la luna de miel. Cualquier ayuda se convierte en un día más de viaje.
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Sois vosotros los que hacéis el día. No hace falta nada más.
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No hay lista, no hay cuenta, no hay sobre. Solo hace falta que vengáis.
Lo que no conviene escribir
Seis cosas que convierten una sugerencia en una factura.
- Una cantidad. Ni sugerida, ni orientativa, ni “a partir de”. Pone precio a la invitación.
- “En vez de regalos”. Suena a que se ha descartado la alternativa por ti. “Si queréis” hace el mismo trabajo sin cerrar puertas.
- El mismo IBAN en tres sitios. Una vez basta. Ver el número tres veces se lee como insistencia.
- Justificar por qué necesitas el dinero. La hipoteca, la reforma, el coche. Convierte un detalle en una petición de ayuda.
- Poner el IBAN solo, sin una línea encima. Un número de cuenta suelto en una invitación es lo más brusco que se puede hacer.
- “Se ruega” y cualquier fórmula que suene a norma. Un regalo no se ruega.
IBAN o Bizum: qué poner
Pon los dos. Fallan en sitios distintos.
Bizum es cómodo y rápido: según su propia documentación, “en menos de 5 segundos ya tienes el dinero en tu cuenta” (bizum.com, consultado el 17 de septiembre de 2026). Pero es un servicio entre particulares y tiene topes. Bizum los publica así:
| Concepto | Límite |
|---|---|
| Importe mínimo por operación | 0,50 € |
| Importe máximo por operación | 1.000 € |
| Importe enviado por cliente en un día | 2.000 € |
| Importe enviado por cliente en un mes | 5.000 € |
| Importe recibido por cliente en un día | 2.000 € |
| Operaciones recibidas por cliente en un mes | 60 |
Fuente: bizum.com, consultado el 17 de septiembre de 2026. La misma página avisa de algo importante: “dentro de estos límites, cada entidad puede fijar los suyos propios”. Es decir, el banco de tu invitado puede ser más restrictivo que Bizum.
Tres consecuencias prácticas para una boda:
- Tu tope de recepción es diario y mensual, no por boda. Sesenta operaciones recibidas al mes es un número que una boda mediana se come entera si todos los invitados pagan por Bizum.
- El invitado necesita tenerlo activo en su banco. Bizum funciona entre particulares desde la app del banco. Quien no lo tenga dado de alta no puede usarlo, y esa suele ser justo la parte de la lista de invitados que tiene más de setenta años.
- Va asociado a un número de teléfono. Publicar el Bizum significa publicar el móvil de uno de los dos.
La transferencia no tiene ninguno de esos problemas: funciona para cualquier importe, desde cualquier banco y sin que el invitado tenga que dar nada de alta. A cambio es más lenta y hay que teclear el IBAN sin equivocarse.
Por eso la recomendación es poner ambos, etiquetados, y dejar que cada invitado elija. Los mayores harán transferencia. Los de treinta harán Bizum de camino al convite.
El sobre sigue existiendo
Aunque pongas el IBAN, alguien traerá un sobre. Normalmente varios.
Es la forma en la que se ha hecho toda la vida y sigue teniendo su encanto: entregarlo en mano, decir algo, que te den un abrazo. Lo que ha cambiado es que ese momento alargaba el banquete, y por eso cada vez más parejas prefieren adelantarlo.
Y anota quién trae qué. Un sobre sin nombre es un agradecimiento que no se puede escribir después, y la transferencia gana justo ahí: llega con el nombre puesto.
Si no quieres pedir dinero
Hay dos salidas y las dos son perfectamente válidas.
La primera es decir que no hay nada que dar, y decirlo solo. Los dos últimos textos de la galería sirven tal cual. Funciona con una condición: que no haya un IBAN escondido dos líneas más abajo.
La segunda es la lista de bodas. Sigue existiendo, sigue funcionando y resuelve el problema de raíz, porque el invitado elige un objeto concreto en lugar de decidir una cifra. Se monta en cualquier gran superficie o en una plataforma especializada, y el enlace se comparte igual que se compartiría un número de cuenta. El coste es que alguien tiene que mantenerla y que los envíos acaban llegando a casa en mitad de los preparativos.
Quién ve vuestro número de cuenta
Un IBAN es un número de recepción. Sirve para que te ingresen dinero, no para sacarlo: nadie puede vaciar una cuenta por conocer el número. Compartirlo con ciento veinte invitados no es un riesgo de seguridad.
Lo que sí es real es que un enlace se reenvía. Si la información vive en una página, esa página llega a más gente de la que estaba en la lista original, porque los invitados se mandan el enlace entre ellos.
Eso deja tres decisiones en vuestras manos:
- Qué secciones se ven. Tanto en la web de boda como en la invitación digital de alboda eliges qué apartados se muestran, así que la sección de regalos puede estar apagada hasta que la quieras encender, o no encenderse nunca.
- Quién recibe qué enlace. Las invitaciones digitales se envían con un enlace propio por invitado, no con una dirección única para todos.
- Qué canal usas. Si publicar el número te incomoda, la cuarta opción de la tabla sigue en pie: que lo dé la familia cuando alguien pregunte. Es la única que no deja nada escrito.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se pone el número de cuenta en las invitaciones de boda?
En una línea aparte al final, nunca en la cara principal junto a la fecha y el lugar. Si la invitación es de papel, lo habitual es una tarjetita suelta dentro del mismo sobre, más pequeña que la invitación. Encima del número va siempre una frase: un IBAN solo, sin contexto, es lo que peor se lee.
¿Cómo pedir dinero en una boda de forma educada?
Elige un solo canal, escribe una frase corta y agradecida encima del número, y no menciones cantidades. La educación está en dejar claro que es opcional: “si queréis” y “por si os apetece” hacen todo el trabajo. Repetir el IBAN en tres sitios es lo que hace que suene a cobro.
¿Qué frases se pueden usar para pedir el número de cuenta?
Las que dicen algo vuestro. “Nos vamos lejos y volvemos con fotos” o “aceptamos abrazos, baile hasta las seis y transferencias bancarias” funcionan porque suenan a alguien. Tienes trece ejemplos por tono más arriba: formal, cercano, con humor, para el viaje y para cuando no quieres nada.
¿Es mejor Bizum o transferencia para el regalo de boda?
Los dos, etiquetados, y que el invitado elija. Bizum es inmediato pero tiene un máximo de 1.000 € por operación y 2.000 € recibidos al día, y cada banco puede rebajar esos topes. La transferencia no tiene ese límite y no exige que el invitado tenga nada dado de alta, que es lo que decide en la parte mayor de la lista.
¿Es seguro compartir el IBAN con los invitados?
Sí. Un IBAN sirve para recibir, no para retirar, así que conocerlo no permite tocar la cuenta. Lo que conviene tener presente es que un enlace se reenvía: la información acaba viéndola más gente que la invitada. Si eso te incomoda, no lo escribas y deja que lo dé la familia.
Datos de Bizum verificados en bizum.com el 17 de septiembre de 2026. Los límites por operación, día y mes los fija Bizum; cada banco puede establecer los suyos por debajo de esos topes.